martes, octubre 23, 2007

Retrospectiva

Ya tengo medio año que llegué a Japón. Es el momento de detenerse y hacer una retrospectiva para ver qué me ha pasado y qué cosas misceláneas he aprendido desde abril.


  • El nivel del curso intensivo de japonés que tomé no es el último nivel de japonés. Es el "avanzado" en cuanto a intensivos se refiere, pero hay 3 niveles más de materias electivas.

  • El japonés tiene una dimensión pararela de vocabulario, donde todas las palabras normales tienen un equivalente escrito con 2 o más kanji. Esa es la dimensión donde se escriben los documentos académicos…

  • Me corté con un cuchillo, me agarraron 2 puntos. El sistema hospitalario de Japón es avanzado. Todo lo necesario para los puntos venía empaquetado y esterilizado, abrian una bolsa, usaban el contenido, desdechaban todo.

  • Las emergencias a las 2:00 de la madrugada son costosas a pesar de que el seguro nipón cubre el 70% de los gastos. La gracia me costo como (USD) $ 80.

  • "Yasuri" en japonés significa lima (de limar barrotes).

  • "Yamileth" no se puede escribir en japonés.

  • Los clubes de artes marciales japonesas se toman la cosa muy en serio, muy estrictamente. Pero por más desagradable que sea la experiencia los japoneses no van a renunciar, sería romper con el paradigma de esforzarse y calárselo (gaman).

  • Ser estudiante de alguna de las universidades del top-10 japonés genera siempre la misma frase en la gente: "¡oh! impresionante, debes ser muy inteligente".

  • No importa que tan mal hables japonés, siempre que conoces a alguien te dirá que eres muy habilidoso.

  • El japonés esta lleno de palabras gringas pronunciadas en japonés: ascensor = erebeetaa (elevator), internet = intanetto, juego = geemu (game), arroz = raisu (rice, por supuesto que tienen palabras japonesas para el arroz, pero asi suena más moderno).

  • Los japoneses no tiene muchas groserías, todas las expresiones giran en torno a las dos mismas palabras. Pero puedes iniciar una pelea con un japonés si le dices "temee" que es una manera ruda de decir "tú".

  • laptop = pasocon (abrv. PERSOnal COMputer), aire acondicionado = eacon (abrv. Air Conditioner), fútbol sala = futosaru (FUTbol SALa), etc.

  • Los japoneses utilizan el posesivo "my" del inglés como si significara "propio del sujeto". Una vez me preguntaron con respecto a mi camara digital: "¿esa es my camara?", me sentí tentado a responder "no, esa es MY camara". ¿Confuso no?

  • Los extranjeros tienden a subir de peso cuando llegan a Japón, me imagino que es por el cambio a una dieta que tiende a siempre mezclar almidón y proteínas…

  • A los japoneses les fascina discutir si una region es o no rural (inaka). Cuando estuve en Wakayama con la gente del laboratorio cree mi propia heurística al respecto: si no hay McDonald's es rural. El único colega que no apoyó mi idea era oriundo de Wakayama.

  • A diferecnia del resto del mundo aquí es más barato comprar comida preparada que comprar comida y prepararla. En los auto-mercados y tiendas de conveniencia tienen o-bento (cajitas de comida lista para comer: sushi, cosas fritas, arroz, vegetales fríos, etc.) y resulta algo más económico que comprar carne + arroz + vegetales.

  • Las frutas son costosas. En la temporada de melones hay algunos especiales que los venden por (JPY) ¥ 10 000 (aprox. USD $ 80).

  • Mientras más grasa tenga la carne, mejor. Hay cortes donde la carne esta moteada de grasa, otros donde es tanta la grasa que pareciera que es la carne la que motea la comida.

  • Los trenes son el sistema sanguineo de Japón. El precio de las casas es directamente proporcional a la cercanía con una estación de trenes. De hecho, en las características de las casas incluyen "minutos que toma caminar a la estación más cercana".

  • En muchas partes de la vida cotidiana aun hay áreas donde no se pisa con calzado. Muchas veces los zapatos se los medio calzan con apuro o los usan cual sandalias. La parte de atrás de los zapatos de muchos japoneses siempre están dañadas. Eso fue hasta que llegó la moda de los crocs…

  • Tomate es el vegetal más fácil de preparar. Es el vegetal que vuelve balanceada mi comida cuando no me queda más remedio que cocinar.

  • La televisión es aburrida. Los programas más populares son de comida, de concursos donde participan artistas, o de viajes. El ritmo de dichos programas me parece un tanto tardado.

  • Las noticias siempre las leen con acento de Tôkyô, los chistes los cuentan con acento de Ôsaka.

  • En Japón conocen Linux, pero parece que sólo lo usan para cosas
    importantes, servidores y demás. Para las computadoras personales se usa Windows o Mac… En mi lab. se quedaron locos cuando dije que la distro que uso es Gentoo (es en lo que tienen montados los servidores).

  • No me arrepiento de haberme salido del Aikido. Me arrepiento de no haberme salido antes y de haberle prestado atención a lo que podía pensar de mi el grupo. Esa es la principal razón del estrés japonés, tratar de no decepcionar a los demás, pero es una carga insoportable y una tarea imposible.

  • Si te invitan a una cena en una casa es mejor que llegues con mucha hambre, servirán comida para el número de invitados × 2.

  • En mi universidad en Venezuela era famoso porque mis almuerzos eran del tamaño de una ración de guerra, de la de todo un batallón. Aquí las comida la sirven en raciones más pequeñas, por lo que tengo que comer más platos. Aquí me conocen como "The Monster".

  • Super-man no es la gran cosa en kriptón, pero en la Tierra, donde todos son debiluchos, él es impresionante. Aquí soy el super-man del alcohol. "Wow! eres fuerte para el sake!". La mitad de la población japonesa no tiene un gen necesario para procesar el alcohol, se ponen rojos tomate con un par de sorbos de alcohol y con un par más se embriagan.


Enough!

Muy bien, el próximo post será sobre el laboratorio… ¡y con fotos!

sábado, septiembre 29, 2007

Okinawa

Lo que antaño fuera el reino Ryûkyû, un pequeño y opulento reino conformado por unas islas en medio de las rutas comerciales del este de Asia, es hoy en día la prefectura japonesa de Okinawa. Dicha prefectura es la más austral de Japón. Es la de la flecha verde:



Ryûkyû tuvo sus propias dinastias y reyes. El reino Ryûkyû empezó cuando los pequeños grupos que controlaban partes de la isla Naha se convirtieron en 3 reinos, el Reino de la Montaña del Norte, el de la Montaña Central y el de la Montaña del Sur. Tras guerras la Montaña Central dominó toda la isla y así empezó la primera dinastía Shô. Gran parte del comercio en el este de Asia hacia escala en estas islas. Más temprano que tarde se convirtieron en un reino que pagaba tributo a China.

Alrededor del siglo 17 Japón invade Ryûkyû, pero por su importancia con el comercio con China no declaran las islas territorio japonés y le dejan una gran autonomía. De haberlo declarado territorio Japonés China hubiera cesado el intercambio con Ryûkyû. Simplemente conviertieron a Ryûkyû en reino que pagaba tributo a uno de los dominios japoneses. Ahora Ryûkyû pagaba tributo a dos reinos/imperios. Luego de que la restauración Meiji devolviera el poder al emperador de Japón, los japoneses delcararon abiertamente Ryûkyû como parte de Japón, y a pesar de las quejas de China se convirtió en Okinawa, Uchinaa en el dialecto local.

Este viaje ha sido el más costoso de los que he hecho. Sin embargo, gracias a que fui en temporada baja y a que en el paquete turístico nos metimos cinco personas se volvió accesible. La habitación la compartimos entre los cinco, tres de nosotros dormimos en futón en la sección de tatami, excelente.



El primer día teníamos planes de playa. Pensabamos que llegaríamos al hotel sin muchos inconvenientes y que todavía habría sol para nadar en el mar. El avión Ôsaka-Okinawa partía a eso del medio día, 2 horas en el aire se pasaron rápido jugando Glory Days II en el Nintendo DS. Muy a nuestro pesar, el mexicano no pudo obtener una licencia de conducir japonesa y nos tocó movernos en transporte público. No hubiera sido un inconveniente en el Japón central, pero aquí sí lo fue. Llegar al norte de la isla, donde estaba nuestro hotel, nos tomó alrededor de 4 horas en autobuses que se detenían en cualquier esquina. Para cuando llegamos al hotel ya era de noche. En vez de playa nos tuvimos que conformar con la piscina cubierta y la no cubierta del hotel (-;

Una cosa que pude apreciar en mi viaje en autobús es que Okinawa es un pueblo. Es una isla realmente rural. Pequeñas casas con sembradíos o chivos a lo largo de la carretera, en el pueblo donde cambiamos de autobús se podían ver edificios bajos y viejos, con la pintura descuidada, calles estrechas y con poco tráfico. Incluso en la capital, donde empezó nuestro trayecto de transporte público, las casasitas eran las típicas que uno se encuentra en cualquier pueblo del interior.

A parte de tiempo para las observaciones de la arquitectura local jugué más NDS con los demás. Modestia aparte, soy demasiado bueno en Mario Kart DS, siempre les ganaba, jojojo.



Algo muy típico de la isla es la tradición de los Shîsâ. Son las figuras de un par de leones, uno con la boca abierta y uno con la boca cerrada, que se cree que espatan a los espíritus malignos y atraen la buena suerte. En todas las edificaciones hay un par de Shîsâ en la entrada, en la entrada a las estaciones del monorriel, de las casas, de las tiendas, del hotel, del acuario, etc.



El segundo día sí fue de playa. ¡Finalmente! Cerca del hotel había una playa, es precisamente la cercanía con la playa que nos llevó a escoger dicho hotel. La playa pertenece al parque del "Okinawa Churaumi Aquarium" (chura = hermoso en el dialecto descendiente de lo que se hablada en el reino Ryûkyû, umi = mar en japonés), Emmerald Beach era el nombre de la playita. Era muy pequeña. Chiquiturria. La arena era blanca, la temperatura del agua estaba bien, pero no había olas. Nada. Ni una. Según entiendo a los japoneses no les gusta las olas. Alguien dijo que es porque le temen a los tsunamis, otros que porque temen que las corrientes los arrastren. Así que en las playas colocan unos rompe-olas de modo que el agua de la playa parezca el de una piscina… decepcionante…




Los extranjeros tomamos poseción de una de las islitas de plástico y la declaramos la "International Plastic Island o' Fun". El evento principal de nuestra isla era la lucha de pseudo-sumo internacional. Muy sencillo, n participantes se suben a la isla, el que no sea arrojado al mar gana. Fue divertido, y llamamos la atención de los pocos turistas japoneses que habían en la playa.



En la tarde fuimos al acuario. Tiene el segundo tanque más grande del mundo. El principio del recorrido es modesto. Un tanque con diversos tipos de estrellas de mar, el tanque está abierto así que puedes tocar dichos animales. La textura es un poco aspera, pero son suaves al apretarlos, acolchonaditos.



Luego había un tanque con manta-rayas, uno con vida de los corales y finalmente el super tanque, con tiburones ballenas y mantas, las gigantes. Es el único acuario en el mundo que tiene mantas en cautiverio, según entendí.




Fuera del acuario, pero dentro del parque, tienen un tanque con delfines. Hicieron un acto de alrededor de 15 minutos, fue excelente. Habían dos delfines comunes y dos que parecían pequeñas ballenas. Hicieron sus ruidos de delfines, aletearon, saltaron muy alto, se salieron del agua para que pudieramos ver sus cuerpos, nadaron muy rápido en el tanque para ver su velocidad máxima.



El día siguiente decidimos ir a una isla que aparentemente es muy buena en lo que a playa se refiere. Se llama "Mina-jima" o "la isla de todos". Es una isla en forma de croissant de dimensiones irrisorias. De un lado de la isla al otro se llega en 5 minutos a pie. A Mina-jima se le llega en un ferry de 15 minutos. Ese día no hubo sol, es más, llovió mientras estábamos en la playa. Las nubes fueron bienvenidas por nosotros los extranjeros que no estábamos familiarizados con la cobertura de los protectores solares japoneses. Todos nos quemamos el día anterior. El gringo decidió no ir a la playa por sus quemaduras. Como hombre precabido vale por dos yo me eché dos capas de protector, así que no me quemé la cara.

Desde Ôsaka venía con la idea de hacer algo diferente en Okinawa, algo como saltar en paracaídas (es broma papá, es broma), tomar un tour en uno de los mini submarinos, o bucear. Ésto último sí lo conseguí en Mina-jima. El precio me pareció más o menos razonable. Estuvo interesante. Empezamos con el entrenamiento, cómo ponerse el traje de goma, y las chapaletas, y los guantes, y las pesas, y la careta, y el tanque… práctica de respirar con el tanque, práctica de sacar el agua de la careta soplando aire por la nariz, práctica de presurización de los oídos, señales con las manos, etc. Finalmente partimos. Estuvo interesante, pero aparatoso, no es muy cómodo nadar con tando equipo. Alimentamos peces con salchicha, vimos un coral, vimos estrellas de mar, etc.



Mina-jima desde el ferry:



El último día decidimos alejarnos de la playa e ir a la ciudad. Nos paramos a las 6:00 y agarramos un taxi entre 5 personas. Eso está prohibido, pero el taxista fue muy amable, incluso nos rebajo el precio. Así que atrás íbamos 4 apretados, y uno tenía que esconderse si se acercaba un policía.



Gracias al taxi llegamos temprano a la ciudad y pudimos visitar el castillo Shuri (Shuri-jo). El castillo fue el sitio desde donde la segunda dinastía Shô gobernó Ryûkyû.



El castillo está edificado con un estilo chino pues esa era la influencia de la época.

Dentro de una de las alas del castillo tenías que quitarte los zapatos para entrar. Los tenías que cargar en una bolsita que amablemente te suministraban. Además, las fotos estaban prohibidas en esa parte.



Sin embargo, en la sala del trono sí se permitía fotos. Aquí hay un cristal que permite ver las ruinas de las versiones anteriores del castillo. El castillo ha sido quemado y lo han vuelto a construir más de una vez.





Ese animal azul es un "kirin". Es un animal mitológico japonés, es mitad dragón mitad caballo.

Nuestra última parada fue en "Kokusai Dôri", o la calle internacional. Es una calle llena de tiendas con recuerdos de Okinawa. Compré un paquete de dulces Okinawenses para la gente de mi laboratorio. Para mi tutor compré una variedad de licor local llamado awamori. Para mi mamá unos Shîsâ.

También tenían un tipo de licor con una serpiente en la botella. El mexicano probó un trago en la tienda donde compramos el licor y a los 10 minutos tuvo que ir un baño para deshacerse del alcohol por donde entró… Dijo que sentía que se iba a desmayar. La serpiente se vengó.



Foto que imagino que las chicas encontraran cuchi: en las puertas del monorriel que tomamos hasta el aeropuerto tienen esta imagen para que uno tenga cuidado con sus dedos y la puerta.



Más fotos en:

http://picasaweb.google.com/O.Simon/Okinawa