¡Demonios, afuera!
¡Buena suerte, adentro!
El 3 de febrero del calendario actual era el último día del antiguo calendario lunar. El viejo calendario se usó en Japón desde el año 692 cuando el Emperador Jitô así lo decretó. Ese sistema quedó intacto, a pesar de sus inconsistencias con el año solar, hasta una pírrica reforma en 1684 bajo el shogunato Tokugawa. No fue sino hasta a modernización traída por el período Meiji que se introdujo el uso del calendario gregoriano en Japón.
Debido a lo tardío de la introducción del calendario moderno muchas de las celebraciones japonesas quedaron en fechas extrañas en el nuevo calendario solar. Especialmente Setsubun, que era la celebración de despedida del año viejo, ahora cae a principios de febrero.
Hoy en día se conserva la tradición de celebrar el Setsubun. Esta celebración mantiene muchas tradiciones antiguas, pero se le han ido agregando cosas nuevas. Ahora es una mezcolanza de supersticiones.
En esto consiste el Setsubun: Como al día siguiente amanecería año nuevo, no querían que los demonios estuvieran por ahí rondando y haciendo de las suyas; de alguna manera llegaron a la conclusión de que arrojar granos tostados por la ventana de la casa gritando "¡Demonios, afuera!" (oni wa soto) auyentaría a los espíritus malignos. Aparentemente había un monje budista que espantaba malos espíritus así. Una vez exorcizados los oni había que llamar a la buena suerte para el resto del año. Solución, arrojar más frijoles, esta vez dentro de la casa, gritando "¡Buena suerte, adentro!" (fuku wa uchi).
Así era hace 60 años o más. Sin embargo, en la época moderna se realizan más rituales. En la década de los 50's los comerciantes de sushi necesitaban vender más, o simplemente estaban codiciosos. Uno de ellos se inventó que había que comer un sushi entero, es decir, el tubo completo sin dividirlo en 8 partes, de un solo halón, y sin decir nada, para atraer la buena suerte. Si decías algo, por tu voz se escaparía la buena suerte de ese nuevo mísitco año lunar.
Luego alguien dijo que había que comer dicho sushi mirando a una dirección cardinal específica, que varía cada año dependiendo del animal del zodíaco chino que toque.
Además, también existe la tradición de que una persona cuyo signo zodiacal chino sea el del año actual debe ponerse una máscara de demonio y recibir los frijoles arrojados por los demás.
Este mes participé de un Setsubun que se realizó en el "Information Room for International Students". Todo estuvo organizado por las secretarias y los jóvenes de un club de intercambio cultural.
Empezamos por preparar el sushi, cada quien, a su gusto. Habían varios ingredientes y cada quien escogía lo que quería.
Había lechuga, tiras de tofu o algo parecido, cangrejo, pepino, atún, huevo en tiras, alguna rama verde y
ume, que es lo mismo que ciruela ácida y
un tipo de pescado seco color rosado que no sabe a nada más que sal.
Recibimos ayuda y explicaciones de cómo enrollar el sushi.
El mío llevaba atún, cangrejo, la rama miscelánea aquella y el pescado en
polvo.
Con un poco de ayuda lo logré enrollar exitosamente.
Dejamos nuestros sushi a un lado mientras se doblaban cajitas de origami para colocar los granos de soya que luego serían arrojados
Este año, el año de la rata, tocaba comer el sushi viendo al sursureste
Y a que no adivinan quien nació en el año de la rata…
Obviamente, quedó un reguero. Pero como a mi me tocó recibir frijolazos no me puse a barrer. Es como que uno tenga que limpiar luego de su propia ejecución.


