jueves, septiembre 13, 2007

Gasshuku

En los grupos de las universidades japonesas se maneja un concepto que se aplica en las vacaciones de verano. Es el "gasshuku". Literalmente significa "hospedarse juntos", pero nada que provenga del japonés puede transmitirse usando su traducción literal.

La esencia del gasshuku es que el grupo salga de viaje, a donde sea, y allí realicen la misma actividad que realizan en la universidad… y que se diviertan un poco. Como el viaje normalmente es a un sitio no trivialmente cerca hay que hospedarse en alguna posada japonesa. Esto se realiza con la idea de estrechar los lazos de la agrupación.

Por ejemplo, el plan para la semana de gasshuku del club de aikido (al que no fui por obvias razones) era entrenar mañanas y tardes y en las noches habría actividades sorpresas para la diversión, tal vez encuentros para beber u otras actividades más creativas.

El laboratorio al que pertenezco también tuvo su gasshuku, al que sí fui por obvias razones.

El gasshuku fue solamente dos días. Fuimos a la prefectura de Wakayama ("la montaña de la canción de Japón"), que queda al sur de Ôsaka. Fuimos a una región llamada Kishûkada que queda al norte de dicha prefectura. En el mapa Ôsaka es 27, fuimos a 30 y Nara (del post anterior) es 29.



El viaje empezó muy temprano un día domingo. Nos reunimos alrededor de 17 de los miembros del laboratorio en la universidad. Nos repartimos en los carros de los profesores y algunos de los alumnos. A mi me tocó ir en el carro con puros estudiante de maestría, definitivamente más divertido.




Pensé que iríamos hasta Wakayama en caravana, que alguien que conociera el camino guiaría, pero en una sociedad donde todos tienen navegadores digitales ("navi") en sus automóviles eso no es necesario. Así que cada auto se fue por su cuenta, a su ritmo y por su propia vía. Nuestra vía fue genial, muy panorámica. Wakayama es una prefectura rural, así que pude ver hermosas montañas, pequeños pobladitos rodeados de campos de arroz y puertos para los botes de los pescadores.

El almuerzo fue en la vía, en "Puerto Europa". Un mercado de pescado recién pescado arquitectónicamente estilizado tras una Europa del siglo XIX. Ahí tenían un show de cómo preparan y cortan el atún. A una pequeña multitud de japoneses se les hacía agua la boca al ver cómo sacaban el lomito del pescado. Es una delicatés muy apreciada y cara. Por ejemplo, tres piezas de sushi de lomito de atún cuesta alrededor de (USD) $ 9.

En mi almuerzo nada extravagante incluí un sazae. Una especie de caracol, bastante grande. El molusco es largo, el "pie" es duro y amargo, la "cola" es suave y amarga…



A pesar del navi el conductor se perdió. Tuvieron que recurrir a otros dos mapas impresos para encontrar el camino a la posada. ¡Qué irónico! Perdidos pero bien equipados:



Luego de llegar a la posada pasamos a la parte de "hacer lo que el grupo hace normalmente". Nos tenían preparada una sala para el maratón de presentaciones sobre los avances de cada quien en sus investigaciones. Duró casi 6 horas. Terrible, sobre todo porque no entendí mucho… entre que hablan rápido y que usan puros términos científicos me fue muy difícil seguir las exposiciones.

En la mesa central: un nuevo, Fukui-sensei, Numao-sensei (sí, mi tutor y el director del lab.), Moriyama-sensei, Kurihara-sensei.




Gracias a Dios pasamos a la parte de "divertirse". Empezamos por una cena muy japonesa, ver fotos.






La conversación de la cena giró entorno al anuncio que ahí mismo hizo uno de los profesores, se casa en noviembre. Se casa con una enfermera mayor que él así que lo molestaron con que era un "chico malo".

Luego de la cena bajamos al pueblo y jugamos bowling. Unos cuantos nos quedamos un poco más para ir al arcade. Mientras los demás gastaban sus moneditas en tratar de agarrar algún premio de las máquinas con garras ("U.F.O Catcher") yo me fuí a las maquinitas de verdad, me la fumé, llegué hasta el final y dejé mi record en una de fighter-jets de Sega (Afterburner Climax).



Luego de eso ya era la media noche, así que a dormir, pero en una habitación estilo japonés. Es decir, piso de tatami, y en lugar de camas, futón. Es como una colchoneta que se coloca sobre el suelo. Es inesperadamente cómodo. Es tan bueno que preferiría dormir en un futón que en la cama que tengo en la residencia.





La vista del lugar era muy buena. Y teníamos un faro bastante cerca.






A la mañana siguiente hubo desayuno japonés… hubiera preferido cereal frío. El desayuno parece un almuerzo, pescados, vegetales y demás… Pero eso sí, hay un plato que sólo se sirve en el desayuno y es "nato". No lo coman, no lo intenten, es semillas de soya fermentadas, aun coservan su forma de semilla, pero tienen por todas partes hilitos de algo que creció luego de la fermentación, eso lo mezclan con salsa de soya y mostaza y se lo comen… Hay dos tipos de japoneses, quienes odian el nato y quienes lo aman, y hay dos tipos de extranjeros, quienes odian el nato y los que están locos.

Cerramos el gasshuku jugando tenis bajo el inclemente sol veraniego alrededor del medio día. Muy mal. Regresé en el carro de los que iban apurados, es decir, nada de paradas para fotos, nada de rutas panorámicas. Llegué justo a tiempo para firmar para recibir el dinero de la beca de este mes, que necesito porque mi próximo viaje es para Okinawa, ¡la tierra del Sr. Miyagi!

viernes, agosto 31, 2007

Nara

Entre los años 710 a 794 Nara era la capital de Japón, ahí estaba la aristocracia y los emperadores y emperatrices de la época. Nara fue capital de Japón hasta que otro emperador decidió cambiar la capital a la actual Kyôto.

Nara es una ciudad llena de templos antiguos, perfecta para turistear.

El día que habíamos planeado para ir a Nara coincidió con mi cita en el consulado de los EEUU para solicitar visa. Me tuve que levantar a las 6:00 luego de acostarme a eso de las 2:00 resolviendo un problema con la impresión de un archivo que necesitaba para entrar a la embajada.

Sin quede alguna duda, dormí en el tren a Nara, así que no sé que tan lejos queda, sólo sé que es el estado de al lado. Quienes me acompañaron en este viajecito fueron Graham (us) y Leonardo (br). Graham ya había estado antes en Nara, así que él fue nuestro guía. Empezamos por la famosa pagoda de 5 pisos del templo Hyôryûji.





Eso es una pagoda, es una torre/templo. En esta pagoda en particular al público no se le permite entrar. Su función es inspirar espiritualidad a través de su imponente vista. Las pagodas tradicionalmente se construyen para guardar reliquias budistas en su interior. Lo que parece un pararrayos en la punta es un pararrayos. En la antigüedad las pagodas eran los edificios más altos de cualquier lugar y por ende atraían descargas eléctricas de las tormentas. Esto, además, le daba a la edificación una idea de ser un sitio cargado de espiritualidad.

Algo que uno nota inmediatamente por estos templos es la abundancia de venados. Los venados son animales sagrados para los templos de esta zona, así que andan libres como vacas por la India. Ya están acostumbrados al contacto humano. De hecho hay kioskos cuyo producto no son más que galletas para venados. Cuando me fui de generoso con estos animalejos la paga que recibí fue un intento de cornada por un venadito que no tenía cuernos. El venadito entendió que yo tenía galletas, él quería galletas, en conclusión me cabeceó para apurarme en alimentarlo. ¡Qué mala actitud! Lo gracioso es que me vengué, ¡le hice comer papel!… en verdad fue más como un accidente… o como un experimento…




Los templos están todos relativamente cerca, todos dentro de un gran parque. En paralelo a las caminerías van linternas, de piedra o madera. Los encargados de los templos pueden poner tu nombre en alguna de las linternas a cambio de una donación. El camino por el parque está rodeado de árboles, y algunos arroyitos.





Nos detuvimos en una tiendita y bebimos "ramune". Una bebida gaseosa típica. La botella es lo central de la experiencia de beber ramune. Por tapa tiene una metra que se mantiene en su posición por el gas. Una vez que undes la metra el gas escapa y la misma baja. La metra queda atrapada en un cuello interno de modo que puedas tomar sin que la metra suba de nuevo.



Las personas que dan grandes contribuciones a los templos se ganan una mención en las tablitas de donadores.



En los templos hay fuentes y cucharones para realizar un lavado ritual de las manos. Tiene unos pasos definidos de cómo lavarse las manos pero no me pregunten.



Anaranjado es el color del templo Kasuga-Taisha.



Adentro se encuentra uno de los árboles más antiguos y reconocidos del mundo. Este árbol es mencionado en cuentos de la era en que Nara era capital y aparece en dibujos de la época.



Dentro del templo cuelgan un sinnúmero de linternas. Su color original es dorado, pero dejan que agarre pátina durante unas cuantas décadas antes de devolverles su brillo original.



En el templo estaba practicando un grupo de música tradicional japonesa. Como estamos en verano las chicharras (cicadas) también tienen su propio grupo musical.



Algunas de las responsabilidades recaen en las doncellas del templo, como atender algunas tienditas o vender las entradas. Nótose el elaborado adorno en el cabello.



Luego de un almuerzo veraniego compuesto por tallarines fríos para combatir el calor de la temporada, nos dirijimos al más famoso de los templos de Nara, el Tôdaiji. Esta no es más que la entrada. A los lados de la misma hay dos estatuas gigantes hechas en madera, para proteger al templo.




Sin embargo, las estatuas ahora son las que necesitan protección. Por ello las mallas.

El edificio principal del Tôdaiji es la construcción en madera más alta que se encuentra en pie.



En su interior se encuentra el gigantesco Buda de Nara, hecho en bronce en el año de 743 con una altura de casi 16 mts. Es la estatua de Buda más grande del mundo.




Como en todos los templos venden amuletos para todo tipo de cosas, dentro del mismo recinto de la estatua. P. ej. estos son para pasar los exámenes. El inglés no tan correcto es típico de Japón. Tal vez debería hacer un post de "engrish"…



Nuesta última parada fue en una edificación que se llamaba algo así como "3". Desde ahí se podía ver una buena parte de Nara.




Más fotos en:

http://picasaweb.google.com/O.Simon/Nara